De la manga al dato: Angus mostró en Durazno cómo se construye la selección

09 de septiembre de 2026

La 16ª Jornada de Selección Angus reunió a cerca de 200 personas en Estancia del Paraná y puso sobre el terreno las distintas herramientas con las que hoy cuenta el productor para elegir sus animales. Fenotipo, información genética, registros y objetivos productivos convivieron en una actividad que buscó llevar conceptos técnicos a ejemplos concretos, primero en las charlas y luego frente a los animales.

Hay decisiones ganaderas que comienzan mirando un animal y otras que necesitan ir mucho más allá de lo que puede verse. La 16ª Jornada de Selección de Angus Uruguay, realizada en Estancia del Paraná, en Durazno, intentó precisamente juntar esos dos mundos.

Cerca de 200 personas participaron de una actividad que debió postergarse una semana por las lluvias y que volvió a combinar exposiciones durante la mañana con una instancia práctica en las mangas por la tarde. Entre los asistentes había productores, técnicos, cabañeros y más de 50 estudiantes de escuelas agrarias.

Para el presidente de Angus Uruguay, Álvaro Díaz Nadal, allí está buena parte del sentido de una jornada que se realiza una vez al año y va cambiando de ubicación para acercarse a diferentes zonas del país. El objetivo, explicó, es poner a disposición herramientas de selección capaces de contribuir a mejorar el rodeo comercial.

Y la propuesta tuvo una característica especialmente visible: hacer entendible la selección.

Andrés Peñagaricano, vicepresidente de la gremial, abordó la selección fenotípica y los programas que Angus Uruguay desarrolla a través de sus técnicos de campo.

La mañana permitió repasar definiciones, características raciales y virtudes de importancia económica. Pero fue en la manga donde esos conceptos tomaron otra dimensión.

Allí no solamente se presentaron animales que cumplen con los requisitos de los programas de certificación. También se mostraron ejemplares que no accedieron al sello y se explicó por qué.

Esa comparación convirtió a la jornada en algo más que una exposición de buenos animales: permitió observar cuáles son los límites del estándar y entender que un ejemplar puede ser productivamente bueno y, sin embargo, quedar por fuera de determinadas características requeridas por el programa.

Para Peñagaricano, justamente esa posibilidad de comparar es una de las fortalezas de la actividad: transformar una definición técnica en algo que el productor pueda observar directamente sobre el animal.

Pero seleccionar ya no termina en el fenotipo.

Federica Marin, genetista de Angus Uruguay, puso el foco en la información genética y en cómo utilizarla como complemento de aquello que el productor observa en el campo.

La selección genética, explicó, permite estimar qué parte de las cualidades de un reproductor puede transmitirse a su descendencia. Es decir, separar lo que expresa el propio toro o la propia vaca de aquello que potencialmente llegará a sus hijos.

Angus cuenta con una evaluación genética de más de 30 años de trayectoria y la intención es que las decisiones puedan apoyarse cada vez más en información objetiva.

Pero Marin marcó además un concepto importante: no existe una única dirección de selección que sirva para todos.

“Va hacia donde el productor lo necesite”, explicó durante el programa. La disponibilidad de diferentes características permite que cada establecimiento construya una suerte de “traje a medida”, seleccionando en función de aquello que necesita corregir o potenciar en su rodeo.

Esa combinación entre observación, información y objetivo productivo terminó siendo uno de los conceptos centrales que dejó la jornada.

El establecimiento anfitrión también aprovechó la actividad para abrir su producción y mostrar el camino recorrido por la cabaña.

Jean Paul Bardier explicó que se buscó presentar la evolución de Estancia del Paraná desde sus comienzos y hacia dónde pretende avanzar, además de exhibir una parte de los animales que integrarán su próxima venta.

En la manga pasaron vaquillonas SA, animales puro controlado y pedigree, además de distintas categorías de toros. En varios casos se presentó también la información que acompaña a esos reproductores, reforzando precisamente el concepto que había atravesado las charlas de la mañana: mirar al animal, pero mirar también sus datos.

La jornada se realizó además después de un año productivamente cambiante para el establecimiento. La zona sufrió una seca importante durante el verano, posteriormente tuvo un otoño más favorable y finalmente recibió lluvias abundantes durante el invierno, al punto de obligar a postergar la actividad.

La expectativa ahora está puesta en que esa disponibilidad de agua se traduzca en una buena primavera.

Parte de lo observado tendrá continuidad comercial el próximo 9 de octubre, cuando Estancia del Paraná realice allí mismo su remate. Según explicó Bardier, la oferta estará integrada por unas 60 vaquillonas de diferentes registros, parte de ellas con servicio, y alrededor de 35 a 38 toros, además de algunos reproductores de tres años que ya fueron utilizados en el rodeo.

El inspector de Angus Uruguay Martín Taranco Sanz completó la demostración explicando los diferentes programas presentes en el rodeo.

Además del SA, destacó el avance hacia Angus Registrado, que incorpora información de genealogía y datos de peso al destete. También se mostraron animales identificados dentro de otra categoría fenotípica que permite a productores que no cuentan inicialmente con información completa sobre el origen de sus animales comenzar un proceso de registro y valorización.

El planteo dejó otra lectura de la jornada: la selección no aparece como una decisión aislada, sino como un proceso en el que el productor puede ir incorporando información, ordenando su rodeo y avanzando hacia niveles mayores de identificación y conocimiento de sus animales.