Formar desde adentro: jóvenes recorrieron la cadena cárnica en una semana intensiva de LiderA
11 de agosto de 2026
Del 27 al 31 de julio se desarrolló una nueva edición de LiderA, el programa de formación impulsado por Angus Uruguay que busca acercar a jóvenes profesionales y actores vinculados al sector agropecuario a las distintas realidades que conforman el negocio de la carne en Uruguay.
La propuesta reunió a 30 participantes de entre 25 y 40 años, seleccionados por su interés y vinculación con el sector, y planteó una semana de formación que combinó presentaciones, recorridas, intercambio con referentes y experiencias prácticas.
El objetivo fue ir más allá de una mirada particular sobre la producción ganadera: entender cómo se conectan cada uno de los eslabones de una cadena que comienza en el campo y termina en la mesa del consumidor.
Del campo a la industria
La semana comenzó con una presentación institucional de Angus Uruguay y una introducción al agronegocio y a la cadena cárnica nacional, a cargo de Federico Stanham, expresidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
Luego, el grupo se trasladó a Dolores para conocer Ingleby Farms, donde pudo observar el funcionamiento de un sistema de producción que integra diferentes etapas de la actividad ganadera, desde el rodeo de cría y la recría hasta la producción de novillos destinados a corrales de engorde.
La recorrida continuó en Grupo Erro, donde los participantes conocieron el funcionamiento de los corrales de engorde como unidad de negocio, los procesos de terminación de ganado y la integración entre la ganadería y la agricultura.
El recorrido permitió poner en perspectiva una de las características centrales de la producción uruguaya: la articulación entre distintas actividades y sistemas productivos para generar valor a lo largo de toda la cadena.
La siguiente parada fue INIA La Estanzuela, donde los jóvenes conocieron la estructura institucional del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, su sistema de financiamiento, las principales áreas de investigación y el trabajo que desarrolla en diferentes regiones del país.
La genética ocupó también un lugar destacado dentro del programa. En Gensur, los participantes se acercaron a los procesos de colecta, almacenamiento y distribución de semen, además de conocer el volumen y la diversidad de genética nacional e importada que se maneja en Uruguay.
Conocer el proceso completo
Uno de los momentos centrales de LiderA fue la visita al frigorífico Las Moras, donde los participantes recorrieron la planta industrial para conocer el proceso completo, desde el ingreso de los animales hasta el envasado al vacío de los diferentes cortes.
La experiencia continuó en Abasto Santa Clara, una planta de ciclo 2, donde se abordó la importancia del mercado interno, la logística de distribución, el porcionado y la comercialización de carne destinada al consumo nacional.
Además, los participantes tuvieron la posibilidad de realizar una actividad práctica de desposte, observando el proceso completo de una media res bovina e identificando el origen de los distintos cortes comerciales.
La cadena se completó desde otra perspectiva con la visita a Tienda Inglesa, donde responsables de las áreas de productos frescos y congelados compartieron información sobre presentación en góndola, rotación, comercialización y comportamiento del consumidor.
El último tramo del programa tuvo lugar en el Instituto Nacional de Carnes, donde los participantes profundizaron en el funcionamiento del organismo, su financiamiento, sus responsabilidades en el mercado interno y externo y el trabajo que desarrollan sus diferentes gerencias.
Formación que también construye vínculos
Más allá de los contenidos técnicos y de las instituciones visitadas, uno de los principales valores de LiderA está en la diversidad de perfiles que reúne cada generación.
El proceso de selección busca conformar grupos heterogéneos desde el punto de vista profesional, geográfico y de experiencia, generando un espacio donde jóvenes vinculados a diferentes áreas del sector puedan compartir conocimientos, perspectivas y experiencias.
Desde la organización destacan que esa diversidad termina convirtiéndose en uno de los principales activos del programa.
La experiencia de las ediciones anteriores demuestra que el impacto de LiderA no termina cuando finaliza la semana de formación. La red de contactos construida entre los participantes continúa creciendo con el tiempo, a través de nuevos encuentros, actividades e intercambios profesionales.
“Vimos que se genera una sinergia muy buena entre quienes participan. Más allá de la experiencia de la formación, quedan vínculos que continúan en el tiempo, grupos que siguen en contacto, participan de nuevas actividades y generan intercambios entre ellos”, destacó Fuentes.
Así, durante cinco días, LiderA volvió a poner a jóvenes profesionales frente a una misma realidad desde múltiples perspectivas: la de una cadena que comienza con la producción, incorpora genética, investigación, industria, comercialización y consumo, y que tiene en la integración de sus eslabones una de sus principales fortalezas.



















