
La gira finalizó en La Tapera, de Milton Amaral, donde se expuso un modelo de producción orientado a la eficiencia técnica, con fuerte incorporación de herramientas de gestión. Sobre basalto superficial y campo natural, el sistema integra verdeos, praderas, rotación de potreros y suplementación estratégica.
La reproducción se maneja con precisión: uso de IATF, transferencia de embriones, utilizando embriones americanos, canadienses y argentinos, con control ecográfico y seguimiento de indicadores como preñez, parición y destete. Se monitorean variables forrajeras y los registros individuales permiten tomar decisiones basadas en datos.
El 68% del predio está con forestación arrendada, 2,5% de forestación propias, 5,8% de verdeos y praderas, 8,3% en campo mejorado y el resto en campo natural (14,5%).
Se dedican básicamente a la cría, con el 40% de animales PI y el resto ganado por cruza y general. Se destetan entre 4 y 5 meses de vida con 185 kilos, vendiendo el exceso de producción en terneras y vacas fallas, que se comercializan pesando 450. El porcentaje de preñez de los últimos años oscila entre 85% y 92%.
Además llevan adelante un programa genético con cabaña Santa Lucía de Argentina, en base a una recomendación realizada por el especialista uruguayo Marcos Berruti, que ha permitido a la fecha la transferencia de 450 embriones.