
La evolución de la raza Angus a nivel global avanza de la mano de la información y de la capacidad de transformar datos en valor.
Para Juan Pablo Pérez Frontini, presidente de la Sociedad de Criadores de Aberdeen Angus del Uruguay, uno de los grandes desafíos que enfrenta hoy la ganadería nacional es avanzar hacia la medición objetiva del marmoleo, una herramienta clave para responder a las señales del mercado y mejorar la competitividad de toda la cadena.
La experiencia de Estados Unidos aparece como referencia ineludible. “Hoy, cerca del 80% de la carne Angus en Estados Unidos está certificada bajo Certified Angus Beef, y buena parte de ese posicionamiento se logró cuando comenzaron a pagar por marmoleo medido objetivamente”, explicó. Ese cambio, señaló, transformó la matriz de producción y elevó el estándar de calidad.
En Uruguay, el camino es más complejo, pero inevitable. “Nuestro sistema de tipificación está quedando obsoleto”, afirmó. Contar con información objetiva permitiría al productor tomar mejores decisiones y ganar revisibilidad en un negocio cada vez más intensivo en capital. “Si invertís más de mil dólares en un novillo de corral, necesitás saber cómo va a responder”.
Tras una nueva edición del Angus Convention en Estados, Unidos Pérez Frontini sostuvo que Uruguay está muy bien valorado y es una de las pocas sociedades de criadores que combina un programa genético fuerte con un programa de carne sólido. En ese grupo reducido aparecen también países como Estados Unidos, Australia y Argentina.
Pérez Frontini subrayó que la raza crece a nivel global, pero no todo el Angus es igual. “Hoy, para certificar carne Angus hay que demostrar genética, información y consistencia”.